RADIO LUNA AZUL 97.7 HUMAHUACA

http://humahuacalibre.radioteca.net

Un cuento que refleja una realidad de Jujuy capital de la Pacha Mama

INDIO TONTO

Doña Clementina, ya anciana, fue una de las hijas de un “Malonero”, de esos kollas que caminaron por meses desde la puna jujeña hasta Buenos Aires para exigir al entonces presidente Perón la restitución de sus tierras. Vivía en el campo cerquita de Tres Cruces al norte de Humahuaca. Su sobrino Antonio llevaba con orgullo su identidad kolla y lo demostraba con sus coplas en los festivales de la quebrada y puna jujeña,

INDIO TONTO. Un cuento que refleja una realidad en Jujuy capital de la Pacha Mama.
Doña Clementina, ya anciana, fue una de las hijas de un “Malonero”, de esos kollas que caminaron por meses desde la puna jujeña hasta Buenos Aires para exigir al entonces presidente Perón la restitución de sus tierras. Vivía en el campo cerquita de Tres Cruces al norte de Humahuaca. Su sobrino Antonio llevaba con orgullo su identidad kolla y lo demostraba con sus coplas en los festivales de la quebrada y puna jujeña, además, también él era referente principal de su comunidad, y participaba de las asambleas comunitarias activamente. Antonio vivía en Uquía, era un buen agricultor, tenía ya 51 años y visitaba asiduamente a su tía que lo crió desde niño como una madre al quedar huérfano. juntos en el fueguero de la cocina de barro y paja charlaban de las historias de luchas de sus abuelos.
Al finalizar el mes de Julio Antonio le llevó maíz y quinua a Doña Clementina, sentados al calor de las brasas del fueguero charlaron como de costumbre, Antonio le contó que iría a la ceremonia pública de la Pachamama en Humahuaca, que invitó el Intendente y el Gobernador a todas las comunidades indígenas, la Abuela Clementina le preguntó sorprendida: – ¿Qué es eso de ceremonia pública?
Antonio le comentó con detalles que el Gobernador cuando era Senador Nacional impulsó una ley y que ahora Jujuy es la capital de la Pachamama y en Humahuaca se hace una gran ceremonia en honor a la Madre Tierra, que muchas comunidades participan contentas junto a los políticos y autoridades que vienen de todas partes. La Abuela mientras atizaba el fuego con una barrilla y ponía la pava con yuyos otra vez preguntó: ¿Políticos, gobernador, intendente, como eso? El sobrino volvió a responder y le dijo: – Hay una gran fiesta, vienen muchos turistas y reporteros, nos fotian a todos yo quiero sacarme una con el Gobernador challando, se pone lindo nomas hay un escenario suben muchos grupos y muchos cantan coplas, abajo se baila de lo más lindo. Hay wiphalas, banderas blancas y mucha comida, la bebida no falta, todo lo preparan y llevan las comunidades.
Esta vez la Abuela lo miró fijo a los ojos y con desconfianza, Antonio interpretó el gesto y nuevamente, un poco tartamudo, le dijo: – No es que yo vaya por los políticos, voy por respeto a la pachita, yo cumplo con ella Mamita y también porque me gusta cantar, además la gente de la comunidad me ha pedido que asista voy sobre todo por ellos. Y con esa voz de Madre, Clementina le dijo simple y directo a su sobrino: ¡Indio Tonto!
Antonio abrió los ojos y quedó pensando mirando el fuego mientras su Tía preparaba el mate y le decía:

No vengas a llorar por que te quitaron la tierra, te mataron los animales, te contaminaron el agua, que no te dieron el lugar que necesitabas, que no te recibieron en las oficinas del gobierno, que no te dieron la beca, te refregaron las leyes, no me vengas a llorar Antonio que te paso el Dakar y rompió los antigales, que no te dieron lo que te prometieron, y te arruinaron la vida como a la de tus abuelos. No me vengas a llorar indio tonto que aun crees en el abrazo de ellos, no me digas después, que recién te das cuenta que te usaron, no me vengas a llorar indio tonto que bien sabes lo que haces. Nos pongas escusas. ¿Te gusta el cholage? ¿te gusta estar en la foto? ¿te gusta que te den importancia aunque sea por un instante? y ¿después que? No me vengas a llorar que te inundaste y te llenaste de barro hasta el pescuezo, si después andas levantando pancartas, repartiendo votos de los que luego ni se acuerdan de vos ni de nosotros.
Si te gusta andar como perro por detrás de los que te mienten, si después te estas fotiando, si después te usa y maltratan no me vengas a llorar Antonio. Si les haces la fiesta, los recibes y los atiendes mejor a tu propia familia, no hijito no me vengas a llorar entonces.
Antonio quedó inmóvil por unos instantes de sus ojos brotaron unas lágrimas, la abuela se acercó y lo abrazó con ternura y le dijo despacito te quiero indio tonto por eso te reto.

Última modificación: 5 de agosto de 2017 a las 15:34
0
0
Hay 0 comentarios
captcha
Quiero ser notificado por email cuando haya nuevos comentarios.